11 y 6 un clásico inolvidable
Conocí a Fito Paez en persona a los 17 años, en 2018 precisamente. No escuchaba su música sinceramente porque por alguna razón mis papas habían dejado de escucharlos. Pero esa historia, la voy a dejar para el podcast.
Anoche, fui a saldias polo cultural, a ver a Fito y a Connie Isla. Las entradas eran gratuitas por internet. Cuando quise comprarlas ya estaban agotadas así que tristemente, hablando con unas amigas me dieron la mejor de las noticias: tenían una entrada de más.
En un principio, no se sabía que Fito iba a tocar porque él era el invitado sorpresa.
Apenas me enteré supe que no podía faltar. Desde ese domingo del 2018 que lo conocí al día de hoy me hice una gran fan de su discografía. Me sé todas sus canciones y la emoción por escucharlas en vivo era descomunal.
En el auge del éxtasis que produce un recital (sobretodo dos años después de no haber ido a ninguno), cuando llegué allí me encontraba sin palabras.
No lo podía creer. Personas con barbijo al rededor mío. Emoción por todas partes. Gente bailando. Fue alucinante.
Cerca de las 7 de la tarde, Fito hace su gran aparición cantando Gente sin swing y quedé anonada.
No era la primera vez que lo veía pero su interpretación y el gran músico que es me dejó muda.
Avanzando con las canciones estaba suplicando dentro mío que cante 11 y 6.
Estaba sufriendo por dentro pensando en la remota posibilidad de que no la cantara.
Pero por suerte no fue así y el piano empezó a sonar y no podía dejar de temblar.
Su guitarrista, con una gibson roja que brillaba divina hizo un trabajo espectacular, resaltando las mejores partes de esa obra maestra.
Fito dijo: “voy a cantar una canción que… se podría decir que es un clásico, no?”.
Si Fito, es indiscutiblemente un clásico.
La historia de dos niños de la calle que se enamoran, una canción adaptada a partir de un poema urbano; Es un poema en sí mismo.
La magia se sentía en el aire, por eso les dejo el video para que lo vean con sus propios ojos.





Comentarios
Publicar un comentario